Casas sustentables, desplegables y móviles

Existen unas casas sustentables, desplegables y móviles que podría reemplazar a las que conocemos hoy en día.

Si damos unos pasos atrás en la evolución y adaptación del ser humano, podemos darnos cuenta que el sedentarismo no siempre formó parte de nuestra naturaleza.

Es precisamente esta realidad, y el hecho de que el nomadismo es un estilo de vida mucho más congruente con el medio ambiente y eficiente para el desarrollo sostenible, que este grupo de arquitectos decidieron construir casas sustentables con la capacidad de integrar el nomadismo, una vez más, a la vida urbana.

La principal clave de estas casas sustentables es una simple y sencilla palanca que activa el mecanismo de armado, que permite que la casa quede en tan solo 10 minutos y sea fácil de transportar. Las casas sustentables cuenta con 64 m2 que pueden adaptarse a vivienda, oficina, tienda e incluso un hospital de campaña.

Ten Fold Engineering ha compartido que este concepto de casas sustentables, tiene como objetivo que los propietarios puedan tener una vivienda de emergencia o poder crear una oficina en cualquier sitio. Las estructuras de las casas sustentables permiten también, adaptarlas en festivales.

La estructura también permite introducir y adaptar inodoros de compostaje, sistemas de tuberías sustentables o de aguas residuales, al igual que regaderas y otros accesorios que pueden hacerse estáticos o dinámicos; todos estos datos los comparte la empresa en su página principal.

De acuerdo con David Martyn, actualmente vivimos una vida sedentaria en casas que se clavan al suelo pero adaptando el estilo nómada se pueden tener mejores beneficios sociales y ambientales que permitan aprovechar la arquitectura moderna para crear y aprovechar nuevos espacios de una manera más sostenible.

El sistema de las casas sustentables se acopla a varios movimientos que van desde desdoblar hasta elevar y proteger. La estructura compacta permite que se pueda adaptar en casi cualquier sitio, representando una oportunidad de vivienda segura para todas aquellas familias que están en constante peligro por desastres naturales e incluso por cuestiones económicas.

Niwa ONE

El primer sistema para el cultivo hidropónico completamente automatizado

 

Ya no hay excusas para no cultivar productos frescos en casa, ni por estrecheces de espacio para instalar un huerto urbano doméstico, ni por falta de experiencia o de tiempo para cuidar los cultivos. Para ello, una startup española ha creado Niwa, un sistema de cultivo hidropónico que traslada la alta tecnología de invernadero a una instalación doméstica automatizada y de dimensiones muy reducidas.

“Poner al mundo a cultivar”. Es el lema de esta empresa y, con su idea, parece que puede conseguirlo. Y es que con Niwa ONE han dado forma al primer sistema para el cultivo hidropónico completamente automatizado, conectado y gestionado a través del móvil“Cualquier persona, incluso sin conocimientos de jardinería, puede cultivar como un granjero experimentado”, asegura la empresa.

Esto es así porque todo lo que tendrá que hacer quien se haga con uno de estos equipos y lo instale en su vivienda será plantar el producto que quiera cultivar e informar de ello a la aplicación para móviles que acompaña a estos equipos. Con eso, se cargará automáticamente un programa específico para ese tipo de planta. Acto seguido, el propio equipo activará la iluminación, la secuencia de riego y las condiciones adecuadas para cada especie y, también, para la fase de crecimiento por la que atraviese.

Ocuparse de regar, nutrir los cultivos o asegurase de que tienen suficiente luz, por ejemplo, serán cosas del pasado para quienes apuesten por estos sistemas. “Nunca tendrás que preocuparte por el estado de tu huerto”, asegura la startup. Nunca, salvo para responder a la app que, conforme los productos cultivados vayan creciendo, pedirá algunos datos al propietario para comprobar si tiene que ajustar sus parámetros.

Niwa, que emplea sensores y otros equipos con los que logra simular las condiciones ambientales reales, se oferta inicialmente en tres versiones, si bien la idea de los creadores es no solo aumentar las posibilidades en cuanto a tamaño, sino incorporar su tecnología a estanterías, mesas o islas de cocina.

Hasta entonces, los modelos disponibles están totalmente ideados para ajustarse a las necesidades y tendencias de la vida urbana y para poder instalarse el cualquier rincón de una vivienda. Así, el Niwa Owe Mini cuenta con un máximo de 68 centímetros de alto, 49 de largo y 35 de fondo; mientras que el estándar amplía ligeramente la zona de cultivo inteligente sin tierra, con unas medidas de 91x49x58 centímetros. Para aquellos que se pregunten para cuánto puede dar ese espacio, Niwa lo ha calculado. En el caso del tamaño estándar, el sistema daría para entre tres y cinco tomates a la semana, dos o tres pimientos y una lechuga.

La solución se puede reservar a través de la web por 375 dólares para la versión estándar. Pero el camino para llegar hasta ahí ha sido largo. Para dar forma a este sistema inteligente han hecho falta años de trabajo. El punto de partida no fue otro que los miles de invernaderos que se extienden por la provincia de Almería, donde Javier Morillas, creador y responsable de la empresa, empezó a explorar cómo trasladar a la población todo el poder de la tecnología de los cultivos hortofrutícolas industrializados.

Con la participación de un grupo de expertos, el primer prototipo estuvo listo. El reconocimiento del potencial de Niwa por parte de la aceleradora HAXLR8R, que permitió al equipo mejorar su idea en Estados Unidos y en China, o el apoyo masivo a su idea en una campaña de crowdfunding lanzada tiempo atrás, ayudaron a echar a rodar la iniciativa. Esta, además, terminó en diciembre su participación en el IKEA Bootcamp, otro programa de apoyo a startups que recibió 1.200 solicitudes para 10 plazas, una de ellas para los creadores de este sistema. Además de darle forma, este equipo pretende impulsar una gran comunidad de productores, granjeros, restaurantes, escuelas y todo aquel que esté interesado en producir sus alimentos de forma casera, sostenible, sana e inteligente.

Celdas solares que sobreviven a los lavados

Celdas solares capaces de salir indemnes tras su paso por la lavadora y otras, en este caso de perovskita, que tiran de agua, oxígeno y de la propia exposición a la luz solar para potenciar las virtudes de este material por el que muchos creen que pasará el futuro de la energía solar. Son los últimos avances en una industria que no para y en la que se acaban de dar dos pasos significativos que enlazan agua y energía solar.

El primero de ellos, esas células solares resistentes al agua, surge de un proyecto impulsado desde Japón por la universidad de Tokyo y por el instituto de investigación RIKEN. “Estas Fotovoltaicas orgánicas lavables, ligeras y elásticas pueden abrir una nueva senda para su uso como fuente de energía de largo plazo en wearables”, da pistas sobre el posible impacto de este avance Kenjiro Fukuda, del citado centro.

Batería redox

La respuesta a las necesidades de almacenamiento de energía renovable a gran escala, que muchos buscan en una carrera en la que está hasta Google, podría encontrarse en España. En concreto, en una empresa de Zaragoza que, con tecnología redox de vanadio, pone sobre la mesa una propuesta a base de celdas individuales que operan de forma independiente y que es100% escalable y personalizable, además de eficiente, segura, sostenible, compatible con todas las fuentes de energía renovable y, también, duradera.

Una nueva batería española podría conseguir el despliegue masivo de las energías renovables”, titula un artículo sobre esta innovación el MIT Technology Review. Esto da una idea del posible alcance de la tecnología patentada sobre la que trabaja esta empresa. Cuenta, para ello, con hasta 1’67 millones de financiación procedente de la Unión Europea. Esta se dirige a un proyecto bianual que lo que persigue no es otra cosa que optimizar y escalar la tecnología HydraRedox.

Esta alternativa para el almacenamiento se encuadra en las baterías conocidas como de flujo. Frente a los intentos promovidos en este campo, esta solución ha alcanzado una eficiencia de corriente de hasta el 95%. Algo menos, en el 85%, se sitúa su eficiencia total; porcentaje que no reduce el mérito ni la potencialidad del equipo. Ya, de entrada, si sitúan ambos por encima del resto de propuestas de baterías redox.

Uno de los puntos diferenciales de la tecnología HydraRedox está en su diseño a base de celdas individuales. Con esto, no solo se puede retirar una sin alterar el resto del sistema, sino que, más allá, se logra que cada celda opere de forma independiente. Asimismo, aspectos del funcionamiento de cada celda (estado de carga, distribución de corriente, voltaje, etc.) se pueden controlar y someter a seguimiento permanente, también de manera individualizada.

Además, las ventajas no quedan ahí puesto que, este diseño, permite “implantar un sistema de reequilibrado automático que no interrumpe el funcionamiento del almacenamiento”, explica el responsable de la empresa, Luis Collantes, en declaraciones recogidas por MIT Techonology Review.

Este sistema modular permite una personalización completa, además de abrir las puertas a que se escale tanto como se necesite. Por otro lado, aseguran los impulsores, favorece una alta eficiencia, la seguridad de la operación, así como la total compatibilidad con distintas fuentes de energía renovables.

Junto a la sección de potencia de esta innovación (la que conforman los módulos), HydraRedox incorpora tanques para el almacenamiento en una solución acuosa. En ellos, asegura la compañía, la energía se puede acomodar el tiempo que sea necesario, más allá de las 24 horas. “Esto amplía el abanico de aplicaciones y hace que el sistema sea ideal para almacenamientos de larga duración”, sostienen.

La flexibilidad, clave de estos equipos, es tal que son capaces de operar a temperatura ambiente que oscile entre los diez grados bajo cero y los 45. Esto amplía y mucho las posibilidades de implantar estos sistemas alrededor del mundo. El asunto lo tiene presente HydraRedox Iberia, que no ha desatendido las necesidades logísticas y ha creado un equipo transportable en contenedores estándar de 20 y 40 pies.

Su arquitectura flexible y su sostenibilidad (no genera emisión alguna y el electrolito que emplea para almacenar la energía es totalmente reciclable) son otros aspectos que suman a las fortalezas de este sistema, que muestra en otro ámbito aún más músculo: el deterioro, más lento, de su tecnología . Sin límite de ciclos, la vida útil de esta batería se estima en 30 años.

Aunque el camino está todavía recorriéndose, con pasos futuros como la puesta en marcha de una instalación vinculada a un parque de energía fotovoltaica a lo largo de 2018, si esta tecnología no responde todavía al gran desafío del almacenamiento de las renovables, sí toma posiciones para resolver esta cuestión determinante para el futuro de la industria.

La silla fotovoltaica se abre camino desde Italia con Storage

La innovación en el terreno de los sistemas para la captación de energía solar no para y, ahora, da un nuevo giro especialmente pensado para quienes no tengan un tejado o una superficie suficientemente amplia para instalar los clásicos paneles fotovoltaicos. Para ellos, se abre camino desde Italia Storage, una silla solar que, además de servir como asiento, capta y almacena energía suficiente como para alimentar durante una hora una televisión LED/LCD, ocho lámparas de bajo consumo, y un ordenador portátil.

Para lograrlo, esta innovación diseñada por Ri-Ambientando y desarrollada por SIAL, ambas italianas, incorpora una batería de litio que está conectada a pequeños paneles fotovoltaicos que se colocan allá donde lo haga la silla. Esta, además, no solo destaca por su condición de solar, sino que lo hace también por su diseño futurista y por ser 100% italiana.

Así, atractivo estético, funcionalidad y extensión de la energía solar a quienes carecen de un techo sobre el que instalar los paneles se unen en esta propuesta que es, además, versátil. Storage “es un producto que se puede colocar en cualquier balcón, terraza o jardín y que se integra muy bien”, asegura el director de SIAL, Antonio Fischetto, quien incide en la flexibilidad que aporta esta silla para que cualquiera pueda ahorrar energía gracias a las renovables.

Este proyecto, que se suma a otros muy innovadores en este campo, como el suelo fotovoltaico de la españila Onyx Solar, o como el papel solar para forrar paredes desarrollado por científicos ingleses, está sin embargo a la espera de dar el salto a la fase de producción. Con este fin, precisamente, los impulsores de la idea han lanzado una campaña de crowdfunding que les permita desarrollar su silla solar.

Entre los fuertes de esta innovación, los impulsores del nuevo producto solar que saldrá a la venta por 590 euros, destacan que la energía captada y almacenada por Storage puede aprovecharse de dos maneras. La primera, con su conexión a la red eléctrica doméstica y, la segunda, con la aportación directa de energía para la recarga de pequeños dispositivos electrónicos.

La cantidad que se recaude con esta campaña se destinará a producir esta silla fotovoltaica pero, además, a innovar sobre ella. De hecho, sus creadores barajan ya novedades para que la silla capte también energía del viento, todo ello, aseguran, “con el deseo de lograr un futuro más verde”.

Llegan a China las bicicletas que comen contaminación

¡Bicicletas para un planeta más limpio! Seguro que has escuchado esta frase muchas veces antes. Salvar el planeta, montar en bicicleta. Sin embargo, las bicicletas no eliminan la contaminación, minimizan la contaminación por no contribuir a crearla. Pero las bicicletas diseñadas para el proyecto Smog Free si que disminuyen los contaminantes del aire. Un dispositivo montado en el manillar aspira aire sucio por la parte delantera y expulsa aire limpio por la parte trasera.

Diseñadas por Daan Roosegaarde y Studio Roosegaarde, apoyado por el Gobierno Central Chino, el proyecto Smog Free se inició en China como un compromiso para luchar contra la contaminación en sus grandes ciudades. Se están instalando muchas torres Smog Free en lugares estratégicos de la Pekín, que aspiran aire para purificarlo y liberar aire limpio.

Mientras que estas torres permanecen en lugares fijos, Roosegaarde prevé que los ciclistas ayuden a la limpieza moviéndose por toda la ciudad podrían, para así cubrir un área mucho más grande de forma más rápida. El Smog recogido se convertirá en joyería que la gente puede comprar.

Desde ahora Google funciona 100% sólo con energías renovables

La capacidad de producción renovable de Google alcanzó los 3 GW. El gigante de Mountain View es ahora el mayor comprador industrial de energía renovable.

Google  había prometido que se alimentaría sólo de fuentes renovables para finales de 2017 y, menos de un mes antes de fin de año, se puede decir que se ha cumplido el objetivo. En estos días, el gigante de Mountain View ha firmado los últimos contratos para la compra de electricidad de tres parques eólicos en los Estados Unidos; un movimiento que lleva su capacidad de producción a 3 GW.

El anuncio del 30 de noviembre se hizo a través de las redes sociales. A través de Twitter y la página LinkedIn de Sam Arons, el Senior Lead, Google Energy & Infrastructure, la compañía anunció que había añadido 535 MW de potencia al mix de energía renovable para cubrir sus necesidades eléctricas.

Los últimos acuerdos de compra se refieren a un parque eólico en Iowa propiedad de EDF, dos parques eólicos en South Dakota Avangrid y una planta en Oklahoma de GRDA. A fin de cuentas, la empresa es ahora el mayor comprador mundial de energía limpia de tamaño empresarial. A modo de comparación, el segundo comprador “verde” más grande es Amazon, con cerca de 1.5 GW de capacidad de producción.

 

Las inversiones de Google han alcanzado y superado los 3.500 millones de dólares en los últimos años, con cerca de dos tercios de los recursos gastados en Estados Unidos. Estas cifras tan elevadas muestran la diferencia entre los débiles intentos de blanqueo verde y las estrategias energéticas inteligentes. Para el rey de los motores de búsqueda, la pasión por las energías renovables empieza realmente muy pronto: los primeros grandes proyectos verdes se remontan a 2007 y han allanado el camino para los primeros centros de datos sostenibles. Pero la caída de los costes en energía solar y eólica – explica la propia empresa – ha permitido acelerar el tiempo en la hoja de ruta original. Ahora trabaja en una solución definitiva para el almacenamiento de la energía renovable a gran escala.

Petpresso

El primer cuidador inteligente para gatos domésticos.

 

Tecnología al servicio de la salud de las mascotas y de la tranquilidad de sus dueños. Es como se define Petpresso, un cuidador inteligente para gatos con el que las salidas de fin de semana de sus propietarios dejarán de ser sinónimo de sentimiento de culpa y de preocupación por el animal.

Y es que esta innovación tiene mucho que ofrecer a ambos, en especial en lo que se refiere a la alimentación de la mascota. Para ello, este equipo fabricado mediante impresión 3D incorpora un dispensador de alimentos que el dueño puede gestionar a través del teléfono móvil.

Sin embargo, esta tecnología ‘made in Spain’ va más allá de la mera aportación de comida al animal, que no es poco. El trabajo de un equipo de expertos en desarrollo de software y hardware, en colaboración con veterinarios y dueños de mascotas, ha permitido crear este sistema para tener el bienestar de la mascota bajo control mientras uno está fuera de casa.

De este modo, este dispositivo que está conectado a Internet de las Cosas (IoT) sirve para dosificar de forma programada la comida de la mascota, pero también para hacer un seguimiento del consumo de alimento y para alertar al propietario a través del teléfono cuando se produce alguna anomalía en la alimentación del animal.

Quien tenga más de una mascota puede también beneficiarse de esta tecnología, que ha tenido esta posibilidad en cuenta y permite distinguir entre distintos animales a través de collares NFC. La gestión remota de las dietas y las alertas por riesgos para la comida o el hábitat derivados, por ejemplo, de las altas temperaturas son otras de las potencialidades de este invento, que cuenta además con una cámara integrada para supervisar aún más de cerca a la mascota.

La idea, que acaba de fraguar en Sevilla gracias a un proyecto liderado por Daniel Morales, empezó a gestarse por la experiencia directa de uno de los miembros del equipo y por sus dolores de cabeza cuando salía y dejaba en casa a sus dos mascotas, entre ellas un gato que necesitaba una especial atención sobre su dieta. Ahora, el empeño de esta startup ha hecho realidad esta idea al servicio de los animales y sus dueños. El siguiente paso es que Petpresso sea también operativa para perros y otros animales.

Sombrilla Solar USB, protégete del sol mientras generas energía eléctrica

SunBrilla es una sombrilla solar de playa con puertos USB de Textil Energy, disponible para uso particular o publicitario, da solución a problemas de recarga de dispositivos electrónicos en lugares donde la red eléctrica no llega.

La necesidad de recarga constante de los dispositivos móviles es cada vez mayor. Esta sombrilla solar nos va a permitir protegernos del sol mientras produce energía eléctrica. Energía que por medio de su panel integrado se almacena en una batería interna.

La lamina solar que incorpora es fina, ligera, flexible, apenas perceptible y se adapta cuando la sombrilla está plegada.

Tanto la lona de la sombrilla como el kit solar son personalizables, de manera que un negocio puede tener sus sombrillas exclusivas.

SunBrilla Procharger está diseñada y fabricada en España, mide 250 cm con panel solar de 5.3W o 11.2W de alta eficiencia. Un modelo diseñado especialmente para el sector de la hostelería, eventos y turismo.

Con esta sombrilla, los clientes de hoteles, bares o restaurantes pueden cargar su smartphone, cámara digital, tablet, portátil o cualquier otro gadget electrónico en terrazas mientras disfrutan del sol.

El Hotel Rh Corona del Mar es el primer establecimiento hotelero en instalar este tipo de sombrillas.

 

Sahara Forest

Convertir el desierto en un lugar verde, sostenible y más habitable. Es un objetivo ambicioso, pero a por él va el proyecto Sahara Forest, que ha puesto en marcha en una de las zonas más áridas de un país ya de por sí especialmente árido, Jordania, unas instalaciones de alta tecnología para el cultivo en invernadero y en exteriores. Desolación de agua, producción de sal e instalaciones fotovoltaicas completan una iniciativa de la que se espera mucho: que este oasis acabe tiñendo de verde hasta 20 hectáreas, hasta ahora de puro desierto, en las que se produzcan 130.000 kilos de vegetales al año.

Esa es la meta y, en la salida de esa carrera de fondo, lo que ahora mismo está en marcha en las proximidades de la ciudad de Aqaba son unas instalaciones de tres hectáreas en las que se empieza a experimentar con el sol, el agua salada y el desierto para producir comida de alta calidad, agua dulce y energía limpia; todo ello con la intención de hacer realidad lo que parece imposible: emprender el camino para que la producción hortofrutícola fructifique en pleno desierto.

Dos invernaderos con un área de producción de 1.350 metros cuadrados, en los que el agua salada aporta las condiciones necesarias para el cultivo de alimentos de alta calidad; paneles fotovoltaicos que aportarán toda la energía que este proyecto necesita; 3.200 metros cuadrados de tierras de cultivo al aire libre, y una unidad de desolación con capacidad para 10.000 litros de agua al día son, por el momento, los elementos de este proyecto, que incluye también estanques para la producción de sal y un laboratorio de investigación y desarrollo.

La construcción de esta estructura arrancó en octubre de 2016 y empezó a rodar en septiembre de 2017 para aportar una solución que facilite la producción en zonas áridas como Jordania en las que, además, las perspectivas respecto al clima no dan pie a la esperanza. Las temperaturas suben, las lluvias bajan y el país sigue asistiendo a un aumento de la población, con la llegada de cientos de miles de refugiados de Irak y Siria en los últimos años.

En este contexto, las mejoras que espera lograr el Sahara Forest Project pueden marcar la diferencia entre falta de alimento y de agua, y posibilidades para obtener recursos tan vitales como estos. “El objetivo es allanar el camino para la extensión a gran escala de la agricultura en Jordania”, aseguran desde la iniciativa, que subraya además que todo el trabajo que se realiza en terreno sigue tres premisas: que sea bueno para la gente, bueno para el medio ambiente y bueno para los negocios.

Así, lo que se espera conforme avancen los trabajos es que el proyecto crezca hasta alcanzar las veinte hectáreas de terreno y, si es posible, hasta replicar los buenos resultados obtenidos durante un piloto desarrollado en Qatar. Allí, no solo se llegaron a cultivar casi una veintena de variedades, sino que se avanzó hacia la producción de algas marinas, entre otras iniciativas.

Por ello, esta línea de trabajo que, en el caso de Jordania, ha sido respaldada con fondos del Gobierno noruego y de la Unión Europea, entre otros, va camino de ponerse en marcha en  Túnez, donde ya se está estudiando el potencial que podría tener el proyecto en un país que, por sus condiciones geográficas y climatologícas, también puede beneficiarse y mucho de alternativas que logren que producir en el desierto sea una posibilidad real.

Calzado ecológico

No hay avance con paso firme hacia un modo de vida sostenible que se dé sin prestar atención a los pies. Por mucho que se apueste por las energías limpias, la movilidad no contaminante o el reciclajeel camino hacia una sociedad que cuide su entorno se trunca si no se presta atención a algo tan simple, pero de tanto impacto, como el par de zapatos que uno calza.

¿Qué hace que sean determinantes? ¿Por qué deberías comprar calzado ecológico? A continuación, algunas pistas:

La fabricación del calzado: un mazazo medioambiental

Con más de 20.000 millones de pares de zapatos producidos anualmente en el mundo, saber lo que cada uno supone en términos de huella de carbono es clave: solo por cada par, las emisiones superan los 10 kilos de promedio, según el proyecto CO2Shoe.

Ampliando el espectro, la industria emite cada año 250 millones de toneladas de C02. La etapa más dañina, que no la única, es la fabricación de componentes para una industria que, además, no es ajena a la deslocalización. Esta circunstancia aumenta los factores que entran en juego cuando uno calza un zapato sostenible y cuando opta por uno convencional.

La mayor distancia entre centros productores y mercados empuja al alza las emisiones, en este caso por el transporte. Además, la historia de muchos de los zapatos que se exhiben en los escaparates es la de la abundancia de productos químicos para la producción.

Con normativas ambientales y laborales laxas, lugares como China o la India se han convertido en epicentros de la fabricación. Allí, el recurso a energías fósiles para los procesos de producción, o la aplicación de productos tóxicos para pegar o teñir las piezas están al orden del día. La ecuación puede romperse pero, para ello, hay que primar los mercados de proximidad o los fabricantes que sean transparentes sobre sus cadenas de producción, exigencia que crece y para la que se han activado iniciativas como esta.

Pero para que, cambiando de zapatos, cambie esta dinámica, conviene además apostar por calzado fabricado artesanalmente y con productos naturales, reciclados y reciclables. En ellos, el pegado se convertirá en costura; el tinte químico, en vegetal, y el plástico en materiales orgánicos. Además, atención al embalaje, que suma también a las emisiones.