Como cultivar Espinacas en maceta

 

 

 

En el artículo de hoy voy a darte las claves para cultivar espinacas en maceta. Las espinacas son plantas que, debido a sus características, se pueden cultivar sin problemas tanto en suelo directo como en maceta. Siguiendo unos sencillos pasos lograrás un cultivo óptimo y siempre tendrás disponible unas hojas de espinacas.

Cómo sembrarlas

Una vez obtenidas las semillas siémbralas de forma directa en maceta, recuerda que son semillas pequeñas, por lo que no las enterraremos demasiado, de hecho, con colocarlas aproximadamente, un centímetro de tierra  por encima será suficiente.

Pasados de 10 a 15 días comenzarán a germinar las semillas y podremos ver los primeros brotes. Si en lugar de sembrarlas de forma directa usamos unos semilleros con alvéolos las plantas estarán listas para pasarlas a tierra una vez tengan de 2 a 4 hojas verdaderas.

La maceta que utilizaremos para cultivar espinacas tiene que tener una profundidad de unos 20 a 30 centímetros para que el cultivo se dé correctamente. Si aparecen muchas plántulas conviene realizar un repicado y dejarlas separadas entre 5 y 10 centímetros, podemos repicar y, si crecieron suficiente, aprovechar para consumirlas.

Podemos cultivar durante todo el año, siendo en invierno una localización con algo más de luz y el resto del año un lugar donde las plantas dispongan de sombra por la tarde. El suelo óptimo tiene que tener un buen drenaje, un suelo algo arcilloso y rico en materia orgánica, crece bien en todo tipo de suelos pero ese sería el más apropiado.

Para regar siempre evitaremos mojar las hojas de las espinacas, con esto evitaremos muchas enfermedades y la aparición de plagas, ya que debilitaremos a la planta. La humedad en el suelo tiene que ser constante por lo que siempre que lo notemos seco con la mano le aplicaremos un riego. Los suelos a ser posible tienen que ser ricos en nitrógeno así que podemos aportar compost al sustrato para solventar esto.

Algunos Consejos:

– Para que la humedad dure más tiempo podemos realizar un acolchado.

– Con cenizas evitaremos la visita de caracoles y babosas.

– Se cosechan cuando disponen de 5 a 6 hojas reales.
– Ten cuidado con el calor en exceso porque no le gusta.
– Cultivar con desfase de 2 semanas te dará continuidad de cosecha.

– Las podas alargarán la duración del cultivo seleccionando hojas viejas.