El proverbio: “La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos”, tiene mucho de verdad, pues esa es una de las mayores motivaciones para cuidarla, el que las generaciones futuras tengan las misma oportunidades que tenemos nosotros hoy.

Oportunidades de disfrutar la naturaleza, sus ciclos y su biodiversidad.

Para lograr este propósito, la herramienta necesaria es la Educación Ambiental. El origen de esta celebración comienza en junio de 1972, con la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente humano, celebrada en Estocolmo, Suecia. En dicha ocasión se expuso la necesidad de un criterio y principios comunes que ofrezcan a los pueblos del mundo inspiración y guía para preservar y mejorar el medio ambiente.

La Educación Ambiental tiene como objetivo concientizar a la población ante la problemática ambiental actual y asumir la responsabilidad en los procesos. Estos procesos, acordado en Estocolmo, cubren:

  • La toma de conciencia.
  • Capacidad de evaluar las medidas y los programas de educación ambiental en función de los factores ecológicos, políticos, sociales, estéticos y educativos.
  • La promoción de la participación en actividades sociales que desarrollen el sentido de responsabilidad.

 El día 26 de cada mes se llevará a cabo una discusión acerca de la Educación Ambiental, con la etiqueta #EA26. Conoce aquí los temas que se discutirán cada mes.

Fuente: Veo Verde