Es bien sabido que al poliestireno y al plástico le lleva 500 años desintegrarse, lo cual lo convierte en un producto de desecho que afecta al medio ambiente en el caso de una bolsa simple, si hablamos de plásticos que contienen sustancias más agraviantes,  hablamos de un material altamente contaminante y acumulable.

Sin embargo, el plástico no es reciclable ni biodegradable, como lo es el papel o cartón  ya que es un material que ni la tierra ni el mar pueden digerir. Cada objeto de plástico que se produce, siempre existirá. Al no desaparecer el plástico se va acumulando en el medio ambiente, afectando ecosistemas y  la vida en el reino animal, como lo son los océanos, pues los tratamos como grandes contenedores de basura; prueba de ello es el “Séptimo continente” o “#La isla de la basura” descubierta en 1997, en el Océano Pacifico que mide aproximadamente 22.200 km de circunferencia con una superficie que asciende a 3,4 millones de  km2 según el Centro Nacional de Estudios Especiales Francés (CNES).

¿Qué podemos hacer?

Démosle un giro a estos residuos y tratar de disminuirlo en la mayor cantidad posible, veamos la forma de reciclarlo o bien de llevarlo al lugar indicado para que le puedan dar otro uso y no mezclar dichos residuos  en la basura convencional,  seamos conscientes,  debemos pensar más en nuestro planeta.

Actualmente existen barias campañas para recolección de material de tereftalato de polietileno de etileno mejor conocido como PET por sus siglas en inglés, así como existen dos estándares relacionados con el control de plástico: ISO 15270:2008 para su desperdicio y e ISO 14001:2015 para la protección del medio ambiente. Como empresa puedes unirte a cualquiera de ellas y como individuo crear el sentido de reciclaje y reducción de plástico en casa.

¡Juntos podemos crear buenos hábitos que generen más consciencia y menos plástico!