RegenBox

Las pilas gastadas se siguen acumulando todavía hoy en cajones u otros rincones del hogar, además de acabar en demasiadas ocasiones en el cubo de la basura y no en el de reciclaje especial. Para intentar reducir esta cantidad de residuos, un equipo francés ha ideado RegenBox, un dispositivo que regenera las pilas alcalinas para que puedan reutilizarse en aparatos de bajo consumo eléctrico.

Este sistema único, cuya versión final será Open Source, permitirá regenerar todo tipo de pilas, desde las alcalinas, hasta pilas recargables Ni-Mh, a través de un proceso lento de micropulsaciones, ya que la corriente pulsada es menos agresiva y reduce las probabilidades de que se produzca un cortocircuito durante la carga que inutilice las pilas.

El innovador sistema parte sin embargo de una idea lanzada hace 37 años (en 1980) por Karl Kordesch, inventor austriaco que estuvo detrás de la creación de las pilas alcalinas y que, ya entonces, mostró que su reutilización era posible hasta 25 veces.

El ingeniero Thomas Ortiz y el diseñador Cédric Carles, fundadores de Atelier21, desde la que ofrecen nuevas soluciones respetuosas con el medio ambiente, han revitalizado el invento de Kordesch a través de otra iniciativa en la que participan, Paleo-Energétic, desde analizan las tecnologías olvidadas para innovar sobre ellas y revitalizarlas, como en este caso.

Un aspecto que los impulsores de este regenerador destacan es que su sistema regenera, pero no recarga. Si recargara, supondría que las pilas recuperarían el 100% de su capacidad. Sin embargo, no es el caso. Las baterías sobre las que se inyecta la corriente pulsada recobran parte de su capacidad, con lo que son aptas para su uso en aplicaciones de bajo consumo, como podrían ser radios o relojes.

Otra cuestión que estos jóvenes franceses destacan es que, con RegenBox, no pretenden estimular el uso de pilas alcalinas frente a pilas recargables, ni mucho menos. “RegenBox no propone revolucionar el mundo de las pilas resolviendo todos los problemas de contaminación que causan”, sostienen, sino que ofrece “una solución para reducir los desechos” en un momento en el que “todavía hay en nuestros hogares muchas pilas alcalinas que, en su mayoría, son desechadas y no recicladas”. Por ello, subrayan, “creemos que regenerar estas baterías es una opción interesante ante la crisis medioambiental que nos aguarda”.

Los impulsores del invento siguen trabajando en él y, de hecho, están en medio de una campaña de crowdfouding para seguir adelante con el sistema y para crear una comunidad de probadores beta para la recopilación de información sobre el resultado de RegenBox que ayude a identificar las pilas que ofrecen mejor comportamiento de carga.

¿El futuro precio de la solución? Por el momento es un misterio puesto que, en la web, los creadores aseguran que aún no está establecido. Lo que sí se sabe es que quien aporte 30 euros a la campaña de recaudación iniciada recibirá la versión final de RegenBox. Además, el invento ya se puede reservar en RegenBox, donde sus impulsores recomiendan comprar pilas Ni-Mh y subrayan: “lo ideal, sería no encontrar ninguna pila alcalina en el mercado”. Hasta entonces, su vida antes de convertirse definitivamente en desecho podrá ser pronto más larga gracias a su propuesta.