Ubicada en Treviso, Italia, BioCasa 82 es la primera casa en Europa en recibir este reconocimiento en Construcción Sustentable por ser ambientalmente amigable.

La certificación LEED no aplica únicamente para edificios o torres corporativas, esta propiedad privada es el ejemplo de ello. La industria de la construcción representa el 30% de la contaminación total de emisiones de carbono del planeta, pero un edificio que cuenta con esta certificación se estima que emite un 60% menos de CO2.

Esta certificación se maneja a través de puntos y depende de estos el nivel que obtendrá la construcción. En este caso, el proyecto alcanzó 117 puntos de 136 y 10 puntos de 11 en innovación del diseño. Gracias a este resultado, la casa tiene la puntuación más alta en Europa.

Para la construcción se siguió el Método Welldom, proceso desarrollado por Giovanni Fabris, filósofo que combina las siguientes técnicas de construcción:

  • Confort térmico.
  • Calidad del aire.
  • Buena iluminación.
  • Calidad acústica y psicológica.

Debido a la ejecución de estas prácticas, en BioCasa 82 el clima tiene un estándar preciso en la temperatura y la humedad, además, el aire interior es fresco y libre de bacterias, polvo, moho y polen. Otras de las características sustentables con las que cuenta es que la acústica es buena y la iluminación es lo más natural posible.

La casa no sólo no es nociva para el medio ambiente, sino que también cuida de la salud de quienes habitan en ella, ya que las habitaciones son libres de gas radón y campos dañinos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos.

En términos sustentables, la energía que produce la casa proviene en su totalidad de fuentes renovables; el 99% de los materiales que se utilizaron son certificados y reciclables; el 100% del agua de lluvia es recogida y reutilizada debido a un sistema fotovoltaico que produce alrededor de 14kWh de electricidad y una planta geotérmica para producir calor, agua caliente y refrigeración.

Fuentes: Veo Verde