Cuando se concluye la construcción de una obra, parece que fue creada de la noche a la mañana, pero la realidad es que antes de obtener el resultado deseado existen varios aspectos en los que, si no se presta atención, las consecuencias podrían ser devastadoras.

En la Industria de la Construcción existen peligros y riesgos a los que el trabajador está expuesto; de acuerdo a la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, los riesgos se definen como: “la posibilidad, alta o baja, de que alguien sufra un daño causado por un peligro.”

CSO sabe la importancia de la seguridad y como respuesta a este compromiso, la empresa brinda cursos de seguridad e higiene; además, sigue procesos estrictos que restringen la entrada de personal de obra al sitio sin antes contar con su alta ante el IMSS, de igual manera, esto permite garantizar el bienestar de todas las personas que laboran en la compañía.

Esto no sólo representa el bienestar para los trabajadores, sino que también asegura la tranquilidad en el cliente, puesto que las condiciones laborales son las adecuadas para lograr los objetivos establecidos.

Dado esto, el personal trabaja de forma segura y además, se satisfacen las necesidades del cliente en cuestión.

«La conciencia del peligro,
es ya la mitad 
de la seguridad y de la salvación.»
Ramón J. Sénder